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Shavuot - Pentecostés
"Y
te harás la fiesta de las semanas a los principios de la siega del
trigo". (Exodo 34.22).
"Las
primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de tu
Dios". (Exodo 23.19; 34.26).
Ofrenda:
tal podría compendiarse el significado íntimo de Shavuot, en su
doble calidad de fiesta religiosa y fiesta agrícola. Ofrenda de Dios
al pueblo a quien diera ya la libertad, y a quien obsequiaba ahora la
Ley, joya luminosa que había de resplandecer sobre el mundo entero.
ofrenda del pueblo -eterno deudor- a Dios, a quien cede las primicias
de su tierra.
Esa amalgama
de lo divino y lo terreno que es el sentido mismo de la vida judía, se
trasunta una vez más en esta festividad. Shavuot es una doble acción
de gracias: por el donativo inmaterial de la Torah y por los productos
materiales del suelo. Pero la gratitud, en ambos casos, se eleva a
Dios. Porque aun en el fruto que la mano arranca de la tierra tras la
ruda labor, el judío ve un premio divino y una prueba más de la bondad
de Dios.
Fiesta Campestre
Desde el día
de la ofrenda de la cebada -2º de Pésaj- hasta el día de la ofrenda de
las primicias, han corrido siete semanas. De aquí el nombre de esta
festividad, Shavuot, palabra que en hebreo significa semanas, y que se
celebra los días 6 y 7 de Sivan, o sea el 50 día de Sefirat Haomer.
El caracter
más antiguo de Shavuot es el de fiesta campestre. En el mes de Sivan
se daba fin a la cosecha de cereales, que el clima cálido de Israel
sazona más temprano que en otras regiones. Momento de tal importancia
en la vida de un pueblo dedicado al cultivo de la tierra, no podía
transcurrir sin recordar a Dios, y sin una exteriorización de
gratitud.
Así pues, de
los mismos productos que gracias a la protección divina se habían
podido extraer del suelo, se destinaban las primicias como ofrenda.
Ningún cereal de la nueva cosecha se utilizaba antes del 6 de Sivan,
fecha en que ese sacrificio se hacía efectivo. Por eso Shavuot se
llama también Jag Habikurim, fiesta de las primicias.
En tiempos
del Templo, Shavuot, así como Pésaj y Sucot, se caracterizaba por las
peregrinaciones. Nutridos grupos de agricultores afluían de todas las
provincias, y el país adquiría un aspecto animado y pintoresco. Los
peregrinos se organizaban en largas procesiones y marchaban hacia
Jerusalem, acompañados durante todo el trayecto por los alegres sones
de las flautas. En cestos decorados con cintas y flores, conducía cada
cual su ofrenda: primicias del trigo, cebada, uvas, higos, granadas,
olivo, y miel, productos que daban renombre al suelo israelí. Llegados
a la Ciudad Santa, eran acogidos con cánticos de bienvenida y
penetraban en el Templo, donde hacían entrega de sus cestos al
sacerdote. La ceremonia se complementaba con himnos y tañidos de
harpas y otros instrumentos musicales.
desarraigados
los judíos de su tierra, este carácter rural de Shavuot se fue
borrando poco a poco de la diáspora. Subsiste de él un recuerdo, que
se patentiza en dos manifestaciones: las plantas y flores con que se
acostumbra engalanar los templos y las viviendas en este día, y las
oraciones y pasajes bíblicos que componen el oficio religioso.

Fiesta Religiosa
Shavuot, Jag
Habikurim, Seman Matan Toratenu: estos tres nombres tiene esta
festividad. El último significa "fecha de la entrega de la Ley", y
alude a la hora solemne en que Israel recibió de Dios, por intermedio
de Moisés, el decálogo con los mandamientos básicos del judaísmo
grabados en las dos tablas de la Ley.
En la voz que
les habló desde el monte Sinaí hallaron el nexo indisoluble que había
de mantenerlos unidos por los siglos de los siglos. El número se hacía
unidad. En el organismo que hasta entonces no era más que una
yuxtaposición de miembros, empezaba a circular, como fuerza vital, la
ética; la cual confería a cada uno de esos miembros una misión, una
razón de existir. La fuerza de esa corriente vivificadora se mantiene
invariable, tal como lo fuera cuando aquellos fugitivos de Egipto
juraron: "Haremos todas las cosas que Dios ha dicho, y
obedeceremos". (Exodo 24.7).
Valor Universal de los
diez Mandamientos
Las
leyes divinas no viven solamente entre los judíos, depositarios del
más grande de los libros, La Biblia; viven también en todas las
escuelas del mundo, donde se enseña a la juventud los principios de la
religión; viven en todos los templos e iglesias donde se lee la Biblia
y se cantan Salmos en alabanza de Dios; viven en las grandes
constituciones fundadas sobre los pilares de la justicia y de la
igualdad, proclamados en el Sinaí y adoptados por la humanidad
civilizada; viven en la literatura universal y en las obras más
famosas del arte. En todo el mundo el decálogo ha hallado resonancia y
se ha impuesto como fundamento de l amoral. El judío festeja Shavuot
con orgullo, porque se siente mensajero de las sabias enseñanzas
divinas y heredero del libro sagrado, la Torah. Las palabras: "Ascher
bajar banu mikol haamin venatan lanu et torato", "nos eligió entre los
pueblos y nos dió su Torah" que se pronuncian en la bendición
sobre la Torah en el Templo, son para el judío, no un motivo de
vanagloria, sino un recuerdo cada año renovado de su misión
espiritual: la de salvaguardar, a través de los siglos, ese tesoro de
ética y sabiduría que fuera confiado a su pueblo al pie del Sinaí.
Costumbres de Shavuot
Los
tres días que preceden a Shavuot se dedican generalmente al estudio de
la Biblia y de otros textos sagrados. El espíritu se va preparando así
para recibir a la festividad, tal como los israelitas del desierto se
apercibieron, por orden de Moisés, "para el día tercero".
Oficio Religioso
En el oficio
religioso que se cumple e el templo, se incluye la lectura de la
promulgación de los diez mandamientos. Una de las plegarias más
emotivas, Akdamot, compuesta en el siglo XI por Meir Ben Isaac Nehera,
dice de la devoción de Israel por la Torah, y renueva la fe en la era
mesiánica en que la paz y la bondad reinarán sobre todo el mundo.
Como un
reminiscencia del carácter campestre de Shavuot, se agrega la lectura
del libro de Ruth, relato idílico que describe la cosecha y demuestra
hasta que punto la legislación judía contemplaba la situación de los
desamparados: "Y cuando segareis la mies de vuestra tierra, no
acabarás de segar el rincón de tu haza, ni espigarás tu siega; para el
pobre y para el extranjero la dejarás. Yo soy vuestro Dios". (Levítico
23.22).
Comidas Características
Dicen
los comentaristas judíos que la Torah es dulce como la miel y
reconfortante como la leche.
De aquí el
origen de los platos que caracterizan la mesa de Shavuot: pastelitos
de miel, tortas de queso, comidas lácteas variadas, entre las cuales
no debe dejar de mencionarse los clásicos blintzes, especie de
empanadas preparadas a base de queso fresco.
Suele
explicarse también este menú lácteo como una recordación del día de la
entrega de la Ley, en que los israelitas habrían vuelto tan rendidos a
sus tiendas que se sintieron incapaces de aguardar una comida formal,
y echaron mano de cualquier plato de queso o leche que pudieron
hallar. |